Carceles en Cuba
Calendario
December 2016
M T W T F S S
« Nov   Jan »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Archives
Recent Comments

    La UE miente y calla

    La UE miente y calla
    ROBERTO ÁLVAREZ QUIÑONES | Los Ángeles | 16 de Diciembre de 2016 – 08:58
    CET.

    El Consejo de la Unión Europea (UE) miente cuando afirma que el acuerdo
    firmado con la dictadura de Raúl Castro en Bruselas, el 12 de diciembre,
    que pone fin a la Posición Común de 1996, tiene el propósito de ayudar a
    “reforzar la democracia y el respeto de los derechos humanos” en Cuba,
    tal y como declaró la alta representante de Política Exterior y
    Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini.

    Tampoco dice toda la verdad cuando declara que servirá como “plataforma
    común para la inversión bilateral y para cooperar más estrechamente en
    desafíos globales”. Cuba es un país en ruinas que no puede invertir ni
    cooperar con nadie en este mundo.

    El objetivo en verdad es que los europeos quieren invertir en Cuba y
    explotar la mano de obra más barata de Occidente (el salario promedio en
    Haití, 59 dólares mensuales, duplica el de Cuba), y comerciar no con los
    “emprendedores” cuentapropistas, como prometió el presidente Barack
    Obama y nunca se cumplió, sino con las fuerzas armadas, que controlan
    ya el 80% de la economía cubana.

    Se trata de realpolitik y la UE debería admitirlo sin hipocresía
    diplomática. El interés aquí no es el de coadyuvar a que el régimen
    militar cese la represión, se democratice y respete los derechos
    ciudadanos, sino ganar dinero.

    La UE sigue los pasos de la Administración Obama y legitima a la tiranía
    caribeña, pero tardíamente. Este acuerdo llega cuando la política
    norteamericana de “ablandar” al castrismo con concesiones ha sido un
    fracaso. Solo logró darle oxígeno político al régimen.

    El embargo impidió a Obama ir más lejos, y presionaba al Congreso.
    Incluso ya se perfilaba una corriente bipartidista favorable a poner fin
    al embargo. Pero esa posibilidad parece alejarse. La Administración
    Trump probablemente va a cambiar las reglas del juego y exigirle a la
    elite político-militar cubana que, o mueve ficha, o se congela el
    “deshielo”, y valga el absurdo semántico.

    El general quiere cash

    No obstante, seguramente la UE considera que sin la presencia
    norteamericana tiene el campo libre para apoderarse económicamente de la
    Isla, junto con chinos y rusos. Craso error. El cataclismo económico y
    social sufrido por Cuba es de tal magnitud que su economía resulta
    incapaz de asimilar inversiones masivamente. Carece de infraestructura y
    de todo lo necesario para ello. Lo que sí necesita el general Castro es
    que le regalen o presten mucho cash, y no para el desarrollo, sino para
    la reconstrucción de la devastada Isla, y de paso enriquecerse un poco más.

    A la señora Mogherini —italiana de sólida formación marxista— y demás
    autoridades de la UE, hay que preguntarles: ¿Es justo y democrático que
    la UE invierta en Cuba y acepte que el régimen se apropie del 92% del
    salario de los empleados cubanos como si fuesen esclavos de su propiedad?

    Por otra parte, la UE sabe bien que el castrismo jamás hace concesiones
    de ningún tipo. No cede nunca en ningún terreno. Obama legitimó
    políticamente a la dictadura, abrió el mundo a Cuba, le hizo concesiones
    y mimos incontables, y La Habana no dio nada a cambio.

    Aunque este acuerdo UE-Cuba debe ser ratificado todavía por los
    parlamentos nacionales y el Parlamento Europeo, donde podría haber
    cierta resistencia —según le dijeron algunos eurodiputados al líder
    opositor Guillermo Fariñas—, ya el espaldarazo político del viejo
    continente al dictador Raúl Castro se ha producido.

    El documento firmado tiene tres capítulos: “Diálogo Político”, que
    incluye los derechos humanos; “Cooperación y Desarrollo”(léase concesión
    a Cuba de créditos, productos y tecnología); y “Economía y Comercio”.
    Provisionalmente se aplicará la cooperación económica y el comercio.

    El tema político y de derechos humanos se tratará “más adelante”, por
    separado. ¿Y para hablar de qué? El régimen sostiene que solo hay
    derechos humanos de carácter social y rechaza los derechos civiles,
    políticos y los individuales, que califica de patrañas imperialistas.
    Tal concepción es fascista de pies a cabeza y debiera ser rechazada por
    la UE.

    Derechos humanos: “propaganda enemiga”

    El colmo es que si se leen los 30 artículos de la Declaración Universal
    de los Derechos Humanos, proclamada por la ONU en París en 1948, la
    dictadura castrista no cumple ni uno solo. Ni siquiera los de carácter
    social que dice reconocer. ¿Ignora la UE que en Cuba quien lleva encima
    esos artículos puede ser condenado a 20 años de cárcel por “propaganda
    enemiga”?

    El canciller castrista, Bruno Rodríguez, tuvo la desfachatez de declarar
    en Bruselas que su Gobierno está dispuesto a analizar con la UE la
    violación de los derechos humanos en Europa y EEUU. La respuesta de
    Mogherini a Rodríguez fue que se “abre una etapa promisoria entre la UE
    y Cuba”.

    La UE pisotea así uno de los pilares globales de la modernidad, el
    respeto de los derechos humanos como fuente de legitimación política.

    Lo más indignante de este acuerdo es que Raúl Castro exigió, y la UE
    aceptó, separar el tema político y de derechos humanos, para aislarlo y
    acceder por separado a la ayuda financiera, tecnológica y comercial de
    la UE como institución. La Posición Común (desde 1996), ahora derogada,
    condicionaba la cooperación con Cuba al respeto de los derechos humanos.

    Se trata claramente de una victoria política castrista, cuando, al
    amparo de la impunidad mundial otorgada por Obama, el régimen incrementa
    la represión política. En 2015 fueron arrestados unos 8.000 opositores
    políticos, y hasta principios de diciembre la cifra se acercaba a las
    11.000 detenciones, con palizas y vejaciones incluidas.

    En cuanto a ganar dinero, asombra el optimismo de la UE. Van a tropezar
    con la misma piedra. Durante más de 30 años las naciones europeas
    concedieron créditos comerciales y préstamos al castrismo por decenas de
    miles de millones de dólares. El régimen no devolvió un solo centavo. Y
    desde 1985 ni siquiera pagó los intereses (la ganancia de los acreedores).

    Un informe de la UE reveló en 2012 que Cuba debía al Club de París
    —integrado por 21 naciones de América, Europa y Asia— un total de 31.681
    millones de dólares, la mayor suma de cualquier deudor en proporción al
    tamaño de su economía. La deuda externa global cubana era de 59.681
    millones de dólares, para un per cápita de 5.328 dólares, el mayor del
    Tercer Mundo.

    La propia UE reveló en 2010 que Cuba le debía 3.200 millones de dólares
    a España, 3.170 millones a China (en divisas convertibles), 2.775
    millones a Japón, 1.967 millones a Argentina, 1.856 millones a Francia,
    y miles de millones de dólares a otros 22 países. Al compás del
    “deshielo” el régimen logró que le perdonasen buena parte esas deudas.
    Pero ahora la UE quiere reincidir. Cuba no va a pagar nada porque
    simplemente no tiene cómo.

    La Isla produce muy poco y lo importa casi todo, incluyendo el 80% de
    los alimentos que consume. Es un país en ruinas. Y si de inversiones se
    trata, el “hombre nuevo” castro-guevarista es el trabajador más
    improductivo y negligente de las Américas. La responsabilidad es de la
    “revolución”, que le paga una miseria y le confisca casi todo el salario
    a quienes trabajan con firmas extranjeras.

    Pero la UE calla. Quiere aprovecharse de los esclavos desprotegidos, y
    apoyarlos con obreros extranjeros bien calificados, como los importados
    de la India por la compañía francesa que construye un hotel en la
    habanera Manzana de Gómez.

    No importa que en Cuba no se acate siquiera la primitiva Declaración de
    los Derechos del Hombre y del Ciudadano, proclamada hace 227 años en
    París, cinco semanas después de la toma de la Bastilla.

    Source: La UE miente y calla | Diario de Cuba –
    www.diariodecuba.com/cuba/1481821992_27458.html

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *