Carceles en Cuba
Calendario
August 2016
M T W T F S S
« Jul   Sep »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Archives
Recent Comments

    Qué ha cambiado en Cuba?

    ¿Qué ha cambiado en Cuba?
    La Cuba sin Fidel Castro inmiscuyéndose en cada aspecto de la vida de
    sus habitantes es distinta, pero también demasiado cercana a cuando este
    lo decidía todo
    Redacción CE, Madrid | 02/08/2016 9:54 am

    Diez años después de que Fidel Castro se apartara del poder cotidiano en
    Cuba, los cambios ocurridos en el país constituyen un tema de debate
    cotidiano. ¿Cuánto ha cambiado y cuánto permanece igual? La respuesta
    esta pregunta no depende solo de la ideología y la óptica política de
    quien la responda, sino fundamentalmente de si la mirada se dirige al
    pasado, presente o futuro.
    Los hechos
    Luego de que el 31 de julio de 2006 la televisión cubana anunciara que
    el ahora exgobernante delegaba provisionalmente la jefatura del Estado
    en su hermano Raúl, tras ser sometido a una complicada intervención, se
    sucedieron los rumores y especulaciones durante dos años, durante los
    cuales la salud de Fidel Castro fue “secreto de Estado” —en buena medida
    continúa siéndolo—, hasta que su hermano Raúl Castro fue nombrado
    formalmente presidente del Consejo de Estado en febrero de 2008.
    Lo que por mucho tiempo se especuló —principalmente desde Miami— de que
    sería el inicio de un período potencialmente convulso, lleno de
    interrogantes, con afirmaciones en el exilio de no sería admitida una
    simple “sucesión”, terminó siendo un relevo suave y sin traumas, que
    terminó de consolidarse en 2011, con la elección del menor de los Castro
    como primer secretario del Partido Comunista de Cuba.
    Desde su llegada al poder, Raúl emprendió un proceso de “actualización”
    del sistema económico “socialista”, que en lo político contaba con un
    precedente importante en el discurso de Fidel Castro el 17 de noviembre
    de 2005, en el acto por el aniversario 60 de su ingreso en la
    Universidad de La Habana.
    En aquella ocasión, Fidel Castro dijo en la universidad habanera que el
    proceso iniciado el primero de enero de 1959 estaba en peligro de ser
    destruido por los mismos que lo sustentaban.
    “Este país puede destruirse por sí mismo; esta Revolución puede
    destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos [Estados Unidos];
    nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra”, afirmó
    Fidel Castro.
    Lo que entonces se vio como un posible inicio de una especie de
    “revolución cultural” a la cubana nunca llegó a concretarse, entre otras
    cosas por la mala jugada que la salud le ocasionó al líder del proceso.
    Sin embargo, su hermano inició una transformación por otras vías, donde
    la lentitud ha marchado pareja con una coyuntura internacional que hasta
    hace poco le resultó completamente favorable. Y si bien en la actualidad
    algunos factores, desde la muerte del mandatario venezolano Hugo Chávez
    hasta la actual crisis económica venezolana, junto a un cambio en la
    correlación de las fuerzas partidarias de la izquierda radical en
    Latinoamérica, han producido un cambio negativo para el Gobierno de La
    Habana, por la otra el “deshielo” en las relaciones con Estados Unidos
    ha actuado en sentido contrario, compensando en parte los factores
    desfavorables.
    Reformas económicas
    Entre las demasiado lentas reformas económicas introducidas por Raúl
    Castro hay que señalar los espacios abiertos al sector privado, mayores
    facilidades a la inversión extranjera, o la eliminación de algunas
    restricciones que agobiaron a los cubanos por décadas como los viajes al
    exterior o la compraventa de automóviles y viviendas. Hasta 2014 se
    registraron compraventas de 80.000 vehículos y de 40.000 viviendas,
    según las autoridades.
    En la Cuba de hoy, alrededor de medio millón de personas son
    cuentapropistas, una nueva clase de emprendedores, microempresarios y
    asalariados autónomos que han cambiado el panorama económico del país
    con miles de pequeños negocios como restaurantes, cafeterías, hostales,
    gimnasios o salones de belleza, algo que fue impulsado por la reforma de
    Raúl, que amplió las posibilidades de la iniciativa privada que
    estableció su hermano. En 2005 la cifra de los llamados cuentapropistas
    no superaba los 165.000.
    El Gobierno ha permitido, aunque restringido y manteniendo la censura a
    sitios como CUBAENCUENTRO, el acceso a Internet. Hasta junio operaban en
    el país 125 zonas WiFi, 665 salas de navegación y más de tres millones
    de líneas celulares.
    Con todo, debido a los bajos salarios y las dificultades económicas que
    todavía atraviesan muchas familias, las reformas no han frenado el éxodo
    de cubanos a cubanos a EEUU. Todo lo contrario: ha ocurrido un fenómeno
    a la inversa, en buena medida ante el temor de que se terminen los
    beneficios migratorios con que cuentan.
    Sin embargo, estos cambios económicos no han resultado suficientes.
    Valoraciones
    En 10 años se “podían haber ejecutado muchos otros cambios
    estructurales. Los resultados han quedado muy por debajo de las
    expectativas”, dijo Pavel Vidal, economista cubano que trabaja en la
    Universidad Javeriana de Colombia, a la Agence France Presse (AFP).
    Vidal cita el hasta ahora frustrado desmonte del bimonetarismo
    implantado hace 12 años (que genera inflación) y la modesta apertura a
    la inversión extranjera. “No siempre la gradualidad y los cambios
    parciales son la mejor forma de enfrentar los problemas”, señala.
    Por su parte, Arturo López-Levy considera que Raúl Castro ha contribuido
    a que una parte de los cubanos, especialmente en La Habana, mejore su
    “estándar de vida”.
    “Los más conservadores querían una reforma gradual, controlada y
    limitada a la economía, pero Raúl Castro ha procurado además algunos
    cambios políticos”, señaló López-Levy según la AFP.
    La reforma migratoria que le permite viajar a los cubanos, la “expansión
    de libertades religiosas” y la descentralización del aparato de Gobierno
    son, a juicio de este López-Levy, parte de esas reformas.
    Al mismo tiempo, Raúl Castro ha llevado a cabo una política exterior más
    pragmática y abierta que le ha acercado, entre otros, a la Unión
    Europea, bloque con el que Cuba rubricó el pasado marzo su primer
    acuerdo de diálogo político y cooperación.
    En este sentido, el cambio más importante bajo el Gobierno de Raúl
    Castro ha sido el “deshielo” diplomático con Estados Unidos.
    En el último año, miles de estadounidenses han visitado Cuba, que en
    2015 batió el récord de 3,5 millones de turistas, un boom que está
    nutriendo la economía de vitales ingresos en divisas pero que también
    evidencia la endeble infraestructura del país.
    Represión
    En lo que respecta a la represión, violaciones de derechos humanos y
    acoso a disidentes y opositores, el historial del Gobierno de Raúl
    Castro se diferencia en algunos métodos pero conserva la esencia del
    Estado policial establecido décadas atrás por su hermano Fidel.
    Aunque por lo general las largas condenas de cárcel han sido sustituidas
    por detenciones breves y continuas, la maquinaria de terror continúa
    vigente. Si bien se ha permitido viajar al exterior y regresar a la
    mayoría de los disidentes —en ocasiones bajo restricciones,
    prohibiciones temporales y con la denuncia de acoso y maltratos otras
    veces—, los mítines de repudio y otras formas de abusos continúan.
    El Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid,
    documentó seis mil 378 detenciones arbitrarias en Cuba durante en el
    primer semestre de 2016, de acuerdo a Martí Noticias.
    Tres mil 188 contra mujeres y tres mil 190 contra hombres. Ciento
    noventa y dos personas fueron golpeadas brutalmente y 15 activistas de
    derechos humanos se encuentran en prisión desde hace varios meses y
    están pendientes de juicio por su activismo político, según la
    información de Martí Noticias.
    Fidel Castro
    El revolucionario cubano que desde temprano se identificó con Alejandro
    Magno, un personaje entre la historia y el mito, al que persiguió con un
    nombre repetido en documentos e hijos, no es más que eso: un hombre
    aferrado a la vida. Lo demás ha sido un nombre, apenas un ideal, pero
    jamás un modelo.
    Morir joven nunca entró en los planes de Fidel Castro. Abandonar el
    poder tampoco. Pero ha sabido adaptarse a cualquier circunstancia,
    adaptarse a los tiempos, salvar lo que se pueda.
    Lo que vale la pena conservar para Fidel Castro se resume en aspectos
    muy concretos. En primer lugar, la continuidad de un proceso. Contribuir
    a esa continuidad es su tarea principal en estos momentos. Los cubanos
    saben que está ahí, en textos que aparecen ocasionalmente, en carteles y
    fotografías que continúan invadiendo el paisaje de la Isla, en las
    referencias constantes de su hermano y otros miembros del círculo del
    poder, en las referencias y artículos, reportajes y textos laudatorios
    que a diario aparecen en la prensa oficial cubana.
    El mandato de Raúl Castro ya puede prescindir de un Fidel Castro que se
    inmiscuya en todos los aspectos de la vida cotidiana de quienes viven en
    la isla, pero aún no puede renunciar a su presencia.

    Source: ¿Qué ha cambiado en Cuba? – Artículos – Cuba – Cuba Encuentro –
    www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/que-ha-cambiado-en-cuba-326175

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *